Como cada año aproximadamente por estas fechas, llega el momento de que se midan las dos franquicias mas ganadoras y con mayor historia dentro de la NBA: los Celtics reciben hoy en el T.D. Garden la visita de los odiados Los Angeles Lakers, su más encarnizado rival históricamente. A diferencia de otras rivalidades como la existente con los New York Knicks, Philadelphia 76ers y más actualmente con Miami Heat, con los que cada año los Celtics se miden varias veces en temporada regular e incluso en pretemporada y en diferentes rondas de play-offs, al ser todos ellos equipos de la Conferencia Este (e incluso algunos de ellos vecinos de división), los choques ante los Lakers se reducen habitualmente a dos únicos enfrentamientos en temporada regular, quedando limitada la posibilidad de verse las caras en play-offs únicamente a la gran final (lo cual, por suerte, si es relativamente frecuente, ya que se han encontrado 12 veces en las finales).
El partido de hoy, sin embargo, se presenta como un choque verdaderamente atípico, con ámbas escuadras en horas bajas y flirteando seriamente con la posibilidad de contemplar los play-offs desde casa y verse las caras únicamente en el sorteo de la lotería del draft … lo que sería un hecho totalmente atípico y extraordinario. De hecho, tan solo una vez en la historia de la NBA se ha dado hasta ahora esa circunstancia de que la temporada finalizara prematuramente para ámbas franquicias: tuvo lugar en la temporada 1993-1994, cuando unos y otros realizaron una temporada igual de mediocre (con récord de 33-49 para Lakers y 32-50 para Celtics). Sorprende, sin embargo, a la hora de comparar aquella situación con la actual, la enorme diferencia de nivel existente entre aquellas dos mediocres plantillas y las dos actuales. A pesar de los problemas de acoplamiento de los numerosos jugadores nuevos que se incorporaron este verano en cada equipo, de la excesiva veteranía de sus principales estrellas, y del tremendo infortunio que para ámbos están suponiendo las lesiones en esta temporada, la calidad que se le supone a unos y otros es enorme, lo que en Octubre les colocaba como a dos de los principales favoritos para optar al título … especialmente en el caso de los Lakers, que presumían de poder presentar un quinteto titular que para muchos era digno de postularse como uno de los mejores de la historia. Por el contrario, aquellos Celtics y Lakers de 1994 presentaban seguramente unas de las peores plantillas que hayan tenido históricamente, dándose la curiosa circunstancia de que fueran dos balcánicos sus mejores jugadores aquella temporada: el croata Dino Radja por los Celtics y el serbio Vlade Divac por los Lakers … lo cual, a pesar del talento que ámbos atesoraban, deja bien a las claras el bajo nivel real de aquellas plantillas, en las que los lugartenientes eran Dee Brown en Boston y Nick Van Exel en L.A., y en las que daban también sus últimos coletazos dos ilustres veteranísimos como el céltico Robert Parish y el angelino James Worthy. La composición de las plantillas se puede consultar en estos enlaces:
http://www.basketball-reference.com/teams/BOS/1994.html
http://www.basketball-reference.com/teams/LAL/1994.html
Ahora bien, con mas de 30 partidos de temporada regular aún por delante, esa posibilidad de quedar fuera de play-offs parece remota en estos momentos, con muchas opciones aún de que uno o incluso los dos equipos consigan alcanzarlos. Especialmente favorable parece la situación para los Celtics, cómodamente instalados desde hace tiempo en la octava posición de la conferencia Este (si bien ayer alcanzaron a Milwaukee, que era séptimo), dada la brecha de 4 triunfos que han abierto con sus perseguidores gracias a esta actual racha victoriosa; sin embargo, las lesiones de Rondo y Sullinger podrían pasar factura en la recta final de la temporada, y cualquier otro contratiempo en forma de lesión en una plantilla con abundancia de jugadores veteranos podría resultar mortal de necesidad. Más complicado parece a día de hoy el panorama para los Lakers, que cuentan con una mayor competencia por las plazas de play-offs en el Oeste, donde hasta el 11º clasificado a día de hoy parece con opciones de meterse (los Lakers son décimos actualmente, y están ya a 4 partidos del 8º). Varios de esos rivales van a resultar muy complicados de superar, y además a los Lakers se les presenta un panorama inmediato bastante negro por la plaga de lesiones que está sufriendo en su juego interior … para ellos si que peligra muy seriamente la clasificación para play-offs.
Apenas recuerdo, por lo tanto, un Celtics-Lakers tan devaluado como éste de hoy … ya que además de la mala trayectoria de ámbos equipos, el partido estará plagado de bajas, pues a las ya conocidas de Rondo, Sullinger, Howard y Hill se ha unido la más reciente de Gasol, lo que deja a los visitantes en cuadro en su juego interior, y que invita a pensar en que veremos mucho small-ball. En estas circunstancias, y al margen del previsible protagonismo que tendrán Kobe, Nash, Garnett y Pierce, el escenario puede ser propicio para consagrar hoy a alguno de los jugadores que viene despuntando últimamente, como pueden ser Courtney Lee, Jeff Green o Earl Clark.
Sea como fuere, una victoria ante el eterno rival siempre supone un plus de motivación, así que el partido de hoy quizá pueda suponer un punto de inflexión para el ganador del choque … o para el perdedor, al que puede dejar bastante tocado. Esperemos, cuando menos, disfrutar de un buen partido. Y por cierto, en aquella temporada 1993-1994 la serie terminó 1-1, con sendas victorias foráneas en cada partido.
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Boston, and all points beyond
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Phone: BR549
Email: contact.us@celtic-nation.com
Website: www.celtic-nation.com
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Calidad!! Orgu. me gusto mucho. gracias por las referencias historicas. Vaya Parish y Big Game Worthy. que grande tipos de ese entonces.
Pues al final el partido resultó muy entretenido y muy humillante para los Lakers, lo cual tampoco viene mal. Ciertamente las bajas y el mal momento que atraviesan los Lakers ha impedido ver un partido de poder a poder, como cabría esperar, pero hay una diferencia entre las plantillas actuales y las del 93-94. En aquel entonces, ambas estaban muy tocadas y habían perdido prematuramente a sus estrellas, la de los Celtics por la muerte de Lewis y la de los Lakers por la enfermedad de Magic, y no disponían de muchas calidades que explotar. Sólo les quedaba intentar funcionar con lo que tenían y lo hacían con toda dignidad. Por el contrario, ahora los de Boston son capaces de explotar a fondo la calidad que les queda y ofrecer un excelente nivel de juego, mientras que los Lakers, aunque disponen de los jugadores necesarios para competir, son una caricatura de sí mismos. Tras el trapicheo de Howard y disponer de una plantilla con un talento comparable a la que lideraron en 2003-2004 Bryant, O’Neal, Malone y Payton, han conseguido decepcionar muchísimo más que aquellos y los playoffs empiezan a parecerles inabarcables. Veremos…